¿Por qué te recomendamos alejarte de la mentalidad “todo o nada”

¿Te sientes identificado con frases como “como es martes y me comí una pizza, mejor empiezo el próximo lunes”, “si no voy a ir al gimnasio 5 veces a la semana para qué voy a ir” y un largo etcétera? Bueno, no eres el único y lamentablemente, la mentalidad “todo o nada” se cuela mucho a la hora de querer cambiar o mejorar hábitos.

Por Clara Swinburn

Mentalidad blanco y negro

Lamentablemente, es muy común que las personas que inician un cambio de hábitos, por vivir en la mentalidad blanco o negro y por querer empezar a hacer todo perfecto, se olvidan de simplemente hacerlo y terminan en el mismo punto en donde empezaron. Con el entusiasmo característico con que solemos empezar un cambio de hábitos, la mayoría de las persona se ponen muchas metas a la vez, y metas que por lo general son inalcanzables o muy exigentes.
Con el paso de las semanas, se nos va haciendo difícil cumplirlas tal y como nos las propusimos en un comienzo y empezamos a fallar. Esto trae frustración, desmotivación y finalmente abandono.

Es por esto que te recomiendamos partir de a poco, realista:

  • ¿Caminas apenas menos de 2000 pasos diarios? Intenta caminar 3000 y no 10000 como lo dice la recomendación. Poco a poco irás aumentando tus pasos diarios y te irás acercando a lo recomendado.
  • ¿No tomas nada de agua? Empieza tomando 2 vasos al día y no 8 como todo el mundo te dice. Parte de a poco, realista.
  • ¿Es miércoles y aún no has entrenado esta semana? No pasa nada, te quedan 4 días para organizarte y hacer algo. No por no haber “empezado el lunes” quiere decir que “ya no puedes empezar”.
  • ¿Tuviste una comida fuera de tu casa el lunes? No importa, eso no hace que tu semana “haya partido mal”.

Y así, podría darte mil ejemplos de cómo, como seres humanos, tendemos a la mentalidad todo o nada.

Pero está en ti cambiar esto.

Está en ti decidir hacerlo realista. Hacerlo acorde a tu contexto.

No intentes hacerlo perfecto, basta con que lo hagas día a día un poco mejor que el día anterior.

Desmontando mitos

Si eres de los que se entrampa en querer hacerlo todo perfecto, aquí te desmentimos los mitos más típicos, para que no caigas en ellos cuando tomes la decisión de comenzar un estilo de vida saludable.

  1. Las frutas y verduras que comes deben ser orgánicas“. Si alguna vez te entró la duda de si debes empezar a comprar todas tus frutas y verduras orgánicas, no te preocupes. Con que comas frutas y verduras a diario ya es un gran paso! La calidad nutricional de la fruta y la verdura orgánica no es superior a la de la fruta y verdura no orgánica.
  2. Debes comer verdura en bastones de colación“. Si alguna vez pensaste que para empezar una vida saludable tienes que llevarte apio y zanahoria de colación al trabajo, la verdad es que no. Si ya te cuesta incorporar ensaladas a tu almuerzo y comida, si no adquiriste el hábito desde chico para comerlas y no te acostumbras mucho a su sabor, es realmente difícil que adquirir el hábito de comer bastones de verduras de colación. Parte por agregarlas a tus comidas principales y verás que con eso es más que suficiente.
  3. Tienes que quitar el pan de tu dieta“. ¿Eres de los que siempre se elimina el pan cuando empiezas “a cuidarte”? Te recordamos que no es la culpa del pan. Probablemente sean las cantidades de pan que comes a diario. Al eliminarlo 100% de tu alimentación lo único que generarás es unas ganas desmedidas de comerlo y probablemente ese cambio te durará menos de 1 mes. Recuerda que lo que buscamos es que adquieras hábitos saludables duraderos y de por vida.
  4. Debes hacer pesas 5 veces a la semana o si no no cuenta“. Si eres de los que se inscribe en el gimnasio todos los enero y no duras ni 3 meses, este consejo es para ti. Si eres una persona que le cuesta hacer ejercicio y no hace ejercicio hace años, al inscribirte en un gym, en algo que quizás ni siquiera disfrutas tanto, a una intensidad probablemente inadecuada para tu historial, es posible que no perdures. Busca un ejercicio o actividad que te guste, que te motive a ir, a ser persistente. Parte de a poco. 1 vez a la semana es mejor que ninguna.
  5. Todos los panes del mercado son malos, así que tienes que cocinar tu pan“. Si apenas tienes tiempo de preparar y organizar tus comidas del día, cargarte la mano con tener que preparar tu propio pan, puede hacer que te agobies más de la cuenta y abandones tu motivación de adquirir hábitos saludables tempranamente.
  6. Debes tomar sí o sí 2 L diarios de agua“. Si eres de los que apenas se toma 1 vaso de agua al día, junto con tus remedios de la mañana, empezar a obligarte con alarmas y recordatorios a tomarte los 2 L diarios… vas a terminar yendo tanto al baño que te vas a aburrir y vas a abandonar. Empieza aumentando tu consumo de agua de manera paulatina, por ejemplo, reemplazando los jugos y bebidas por agua.
  7. Ahora no puedo salir nunca a comer fuera de casa“. Si eres de los que pide sushi, hamburguesas o pizzas de manera semanal y pasas a pedir comida ni una sola vez en el mes, va a llegar el punto en que lo sientas como una restricción o prohibición y volverás a comer comida rápida con una frecuencia inadecuada. Si tienes un consumo de este tipo de comidas de 2 a 3 veces por semana, bajar a 0 a 1 veces por semana es algo bastante más prudente.

Recuerda:
Parte de a poco.
Sé realista.
Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

Escrito por:

Clara Swinburn

Nutricionista, Mg en Nutrición y Metabolismo

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